¿Quién es el Ratoncito Pérez?

Este simpático roedor llega a nuestras vidas cuando a nuestros hijos e hijas se les cae el primer diente de leche. Cuando ocurre, los pequeños tienen que depositar el diente bajo la almohada, y a la mañana siguiente, se habrá transformado en una moneda, dulces, u otro regalito. ¡Es genial!

Por eso, para poder acceder al diente de leche y realizar el intercambio, el Ratoncito Pérez necesita acceder al dormitorio a través de una de sus Puertas del Ratoncito Pérez. ¡Es mágico!

El Origen

El Ratoncito Pérez lleva toda la vida acompañándonos, pero su origen documentado se encuentra en un cuento de 1894, escrito por Luis Coloma para Alfonso XIII cuando por entonces solo tenía ocho años y empezaba a perder sus dientes de leche.

De esta forma, la figura del Ratoncito Pérez se ha hecho famosa hasta nuestros días, cruzando por todos los países latinos. Los niños entre cinco y diez años se han criado con este personaje de leyenda

¿Existe el Ratoncito Pérez?

¡Por supuesto que el Ratoncito Pérez existe! Si no fuera así, ¿para qué necesitaría una puerta por la que entrar a su casa?

El Ratoncito Pérez existe porque la ilusión de los niños y niñas así lo confirma. La sensación de que algo mágico está ocurriendo en el hogar es un momento entrañable que no debe ser arrebatado. ¿Y luego? ¿Deja de existir? Más bien no, simplemente lo dejan de necesitar. Lo bueno es que es la caída de los dientes y el crecimiento de nuestros hijos e hijas el que marca el propio ritmo. Y los padres pueden observarlo y graduarlo.

¡Larga vida al Ratoncito Pérez!